Susana Fernández es de esas alumnas que cuando has tenido en clase ya nunca te olvidas de ella. Alegre, simpática, colaboradora, preocupada por el bienestar del prójimo y con un sentido innato del ritmo, pronto se unió al grupo de baile que teníamos entonces en el colegio. A partir de ahí comenzó una amistad que se mantiene a través de los años, aunque hayamos pasado largas temporadas sin vernos.
Susana es Musicoterapeuta, y ¿esto que es exactamente? Nadie mejor que ella para contárnoslo y hablarnos de su proyecto vital: unir la Música y la Terapia Ocupacional, su elección a la hora de elegir carrera universitaria.
Siempre
que me preguntan qué es la Musicoterapia
doy un suspiro, sonrío y recuerdo la voz de mi padre diciendo “Hija, ¿cuándo
estudiarás algo que no tenga que explicar a mis amigos qué es?”
Para
empezar me voy a presentar: mi nombre es Susana y estudié en los Maristas de
Chamberí, desde 4º de primaria con el H.
Miguel Ángel y su grupo de senderismo Har
Kadosh, hasta 2º de Bachillerato con Carmen
Canga de apoyo logístico y bailarín.
Terminé
el bachillerato y elegí hacer la primera de las carreras en las que tenía que
suspirar y explicar qué es lo que era. Elegí Terapia Ocupacional.

Para
los que no lo sepan la Terapia Ocupacional según la Federación Mundial de
Terapeutas Ocupacionales (WFOT) es una profesión que se ocupa de la promoción
de la Salud y el Bienestar a través de la Ocupación. El principal objetivo de
la terapia ocupacional es capacitar a las personas para participar en
las actividades de la vida diaria.
En
Terapia Ocupacional trabajamos en todos los ámbitos y edades de la vida, es por
esto que cuando acabo la carrera decido hacer prácticas en una residencia de
ancianos.
En
esta residencia hacíamos actividades propias de la Terapia Ocupacional tales
como estimulación cognitiva, psicomotricidad, estimulación funcional,
indicación de productos de apoyo para que los usuarios pudieran ser lo más
autónomos posibles, etc.
Pero
un viernes, me dije….voy a llevarme la flauta y a ver qué pasa. Allí había un
usuario con un grado muy avanzado de Alzheimer, a nivel motórico podía caminar,
pero se le había olvidado cómo hacerlo.
Esa
tarde, como casi todas las tardes su mujer estaba allí, yo con mi flauta me
puse a tocar pasodobles, a ver si con estas canciones de su época trabajaba la
reminiscencia con ellos y pasaba algo.
Comencé
a tocar y este usuario empezó a intentar levantarse. Con ayuda del personal de
la residencia y de su mujer se levantó, se agarró a su mujer y comenzó a bailar
el pasodoble. Cuando terminé de tocar, este usuario se sentó en su silla y
sonrió.
Si
me preguntan por qué hago lo que hago y estudié musicoterapia, siempre cuento
esta anécdota. Vi y creí.
Así
que me matriculé en la UAM (Universidad Autónoma de Madrid) para estudiar el
título propio de Musicoterapia Avanzada
y Aplicaciones. Y dos años después ya había podido unir mis dos pasiones.
¿Qué
es la Musicoterapia entonces?, preguntaréis:
En
1997 la American Music Therapy Association, publicó la siguiente definición de
musicoterapia:
“La Musicoterapia es la utilización de la
música para conseguir objetivos terapéuticos: la restauración, mantenimiento y
mejora de la salud mental y física. Es la aplicación sistemática de la música,
dirigida por un musicoterapeuta, en un contexto terapéutico a fin de facilitar
cambios en la conducta…”
Muchas
veces me toca lidiar con gente que piensa que por poner unos cascos con música
de pasodobles a personas mayores ya está haciendo musicoterapia. ¡No!, la Musicoterapia es mucho más y
lo más importante de ella es que la música se hace en directo ya que así se
pueden ir modificando las armonías, las tonalidades, la intensidad, se puede
cantar a la vez o tararear, se pueden hacer ritmos, se pueden hacer muchas
cosas que en la música grabada no.
Entonces:
¿POR QUÉ USAMOS LA MÚSICA?
-
Es un modo de expresión universal (ISO Cultural).
-
Tiene el poder de penetrar la mente y el cuerpo en toda condición.
-
Estimula los sentidos, evoca sentimientos y emociones, así como facilita
respuestas fisiológicas y mentales, sin tener que utilizar el lenguaje verbal.
-
Su estructura y naturaleza intrínseca tiene la capacidad de autoorganizarnos
interiormente y organizar el grupo.
-
Tiene influencias extramusicales y aumenta la consciencia de uno mismo, de los
demás y del entorno.
-
Energetiza el cuerpo y la mente.
-
Es un tratamiento no invasivo ni doloroso, con resultados sorprendentes.
Comencé
a realizar sesiones de musicoterapia en los centros de día donde estaba de Terapeuta
Ocupacional y poco a poco me fui adentrando en el ámbito de la pediatría.
Seguí
haciendo cursos de esos que mi padre señala como los que tiene explicar y me
especialicé en: quiromasaje, pediatría, integración sensorial y autismo.
Actualmente
trabajo como Musicoterapeuta en la estimulación
de bebés sin discapacidad, con niños y adultos con parálisis cerebral y con
niños con autismo.
Tuve
la suerte de poder realizar talleres de musicoterapia para los profesionales de
allí, así como musicoterapia con los padres de los niños del proyecto.

Este
es un breve resumen de qué es lo que ha pasado en estos 14 años que hace que
salí de los Maristas.
Gracias Carmen, por animarme a hacer esta reminiscencia de mi pasado, esta visita al presente y esta mirada al futuro. Leer más...